FLOP!, donde habita el diseño

C

on el cambio horario, entramos en el número 8 de Don Alonso el Sabio mientras va anocheciendo. El local de estudio Flop! no resulta como esperábamos que fuera un lugar dedicado al trabajo intensivo de este tipo de proyectos. Con las puertas abiertas a la calle, ya desde el exterior se percibe el ambiente realmente acogedor del espacio. Un espléndido sofá de Mario Ruiz, premio Nacional de Diseño, será el lugar elegido para mantener una animada charla en la que Peter nos invita a sentarnos. Interrumpiendo el trabajo de los cuatro integrantes de este estudio, acabamos de llegar y ya nos sentimos como en casa. Una sensación que propicia una interesante y apasionada conversación.

 

PERO ESTO DEL DISEÑO… ¿DE DÓNDE SALE?

En los años 50 el diseño comienza a despertar como disciplina independiente. Una disciplina que surge de forma tardía en Sevilla, en los años ochenta tras la transición. Desde entonces, su evolución en nuestra ciudad se ha visto comprometida por la falta de tejido industrial, cultura y formación específica o los distintos ciclos de sucesivas crisis económicas, la primera de ellas tras la EXPO’92. A pesar de este difícil panorama, Flop! lleva entre nosotros desde los 90. Y probablemente —sin saberlo— ese restaurante, bar de copas o tienda que alguna vez tanto llamó tu atención haya sido una de sus creaciones.

Nuestra charla con Peter comienza con una completa revisión del panorama en nuestra ciudad, que nos detalla con el conocimiento de causa que da la experiencia. Es una escena en el que las debilidades del sector a nivel económico e industrial en nuestra comunidad muestran algún brillo cuando llegamos a situación actual: estamos viviendo cierta efervescencia de proyectos muy personales, de la que Soho Benita puede ser un buen ejemplo.

Son pequeños focos de obstinada resistencia local de los que podemos considerar a estudio Flop! como uno de sus principales valedores. Estamos hablando de fabricar un lenguaje para contar historias con atractivo visual. Ese es el oficio de sus cuatro miembros.

 

EL BIG BANG COLABORATIVO DE  FLOP!

“Nosotros somos el fruto de nuestro tiempo: hemos pasado por todas las vicisitudes de un tío joven desde los noventa hasta ahora”. Peter inició su andadura desde unas noches de los años noventa ligadas a la música electrónica y a los diseños gráficos, inseparables de estos movimientos. Y llegó el salto cuántico: la juventud, que en muchas ocasiones significa arrojo, le llevó a levantar el diseño de discotecas como la mítica Catedral —”el sitio más golfo y cosmopolita que había aquí en Sevilla”— recién llegado de formarse y trabajar en los EEUU. Fue una época floreciente en la que los presupuestos para los nuevos locales alcanzaban cifras de vértigo, algo que no se ha vuelto a repetir desde entonces en nuestra ciudad.

La necesidad apremiaba y el local compartido donde estaba la desaparecida revista Clone, se convirtió entre el 2005 y el 2015 en vivero y morada de personas con diferentes proyectos y filosofías similares. Son años en los que el trabajo se combina con la formación y la acumulación de experiencias. Sus protagonistas no lo sabían aún, pero estaban viviendo una experiencia de trabajo colaborativo. Con sus idas y venidas, de forma progresiva se va conformando el equipo y a Peter se unen “Vidal, que además de arquitecto es periodista musical, Isidro —también arquitecto— es músico y uno de los socios de la Sala X. Jacobo es el Alberto García-Álix de Sevilla, aparte de ilustrador y diseñador y yo, que al final, pues soy un clásico, mis maestros fueron los primeros diseñadores que hubo aquí en Sevilla”.

Además de un espíritu, aunque suene tópico, emprendedor y rebelde, ¿cuál es la sustancia que une a los integrantes de Flop?: “Lo que nos une —porque si no serían otros lo que estarían en la lista— es una vocación de servicio a la comunidad, de querer mejorar las cosas que se hacen en Sevilla, de mejorar su calidad media y, aunque parezca una tontería, hacer cosas bonitas”.  Un buen punto de partida para seguir definiendo, desde la total independencia y de forma muy concreta el proyecto: “Nuestro concepto ha sido, durante y después de la crisis, el mejor trabajo, el más cosmopolita posible, al mejor precio posible“.

PROYECTOS PARA LAS PERSONAS

Como si del resultado de un choque de estrellas de neutrones a escala local  fuera, de los primeros trabajos fueron surgiendo nuevos proyectos: “Siempre hemos hecho locales muy señalados en cada momento en Sevilla y ahora estamos más metidos en el tema de los apartamentos y de las viviendas”. Un desarrollo que queda explicado de forma natural: “Vas creciendo, son pasos. En esta profesión empiezas a tener un control pleno no con treinta años, sino con casi los cincuenta. Es un trabajo que se aprende trabajando, no te lo enseña nadie, a base de obras. Nuestra vida es muy larga. En esa progresión de hacer sitios como discotecas o underground —lo mismo con el rollo gráfico, los fanzines o las revistas— hemos ido creciendo con nuestros clientes. Así entramos en proyectos de restauración en los que fuimos los primeros en introducir nuevos conceptos, como los de cocktelería, hasta entonces inexistentes en nuestra ciudad. Conforme va pasando el tiempo estamos tendiendo al modelo de diseño residencial“.

En este punto de la conversación llegamos a un asunto fundamental: “El diseño no es un asunto de poder”, afirma tajante Peter. Lejos de intentar ser un reflejo de cierto estatus económico, sobre la finalidad de este arte debemos recordar cuál es su función prioritaria: “Nos sumamos a todas las corrientes teóricas del diseño del siglo XX. El diseño se hace para ponerlo al alcance de la mayor parte de la población. Es una idea humanista. Creo en un tipo de diseño para mejorar de verdad la vida de la gente“.

Con las manos a la obra de estos presupuestos salen una casas a precios muy competitivos, con buenos materiales que se ennoblecen con un uso  en sintonía con el concepto: “Al final dignifican las vidas de las personas que han invertido en eso. En el caso de las empresas es lo mismo. Dignifica al cliente porque el producto mejora: los entornos están mejor… la belleza tiene que ser algo que va en consonancia con todo lo demás. Nosotros no hacemos diseño de pose“. Es entonces cuando nos damos cuenta de que lo que Flop consigue es acercar diseños que podrían ser considerados de élite al comprador medio: “La estética, los materiales de las cosas te están transmitiendo una información subjetiva muy grande, sin duda.  Al igual que la música o el arte en general. El diseño ordena el mundo, lo hace mucho más amable, más funcional, mucho más sincero“.

LA RELACIÓN CON EL CLIENTE: ¿LISTOS PARA JUGAR?

Según la experiencia de Peter, la construcción de la confianza a través de la curiosidad del cliente es un ingrediente fundamental: “Sin la relación de complicidad es imposible establecer un juego de este tipo”, y añade, “Si vas a hacerte una casa o una reforma con nosotros significa establecer una red de complicidad en la que vamos a actuar como espejo. Vamos a volcar todo nuestro know how y vamos a por lo que tú quieres con cosas de las que a lo mejor no tienes ni idea, pero que te va a servir para toda la vida. Nuestros trabajos son súper duraderos”.

En esta transmisión mutua de conocimientos también hace falta aceptar el papel de cada uno en la escena: “Cuando te pones en manos de un profesional, un abogado para un juicio, o un médico para curarte una enfermedad, ¿qué haces? Te pones sus manos porque se supone que es un especialista que va a llevar tu problema por un camino que va a conseguir solucionar. Nosotros somos exactamente igual”. Además es una relación que no tiene una caducidad definida por el final del proyecto: “También hay que generar esa confianza para hacerle ver que su dinero va a estar seguro, que el trabajo te lo voy a terminar muy bien y además,  voy a estar pendiente con un servicio de postventa muy serio durante un buen tiempo”. Peter resume: “La curiosidad del cliente nosotros la devolvemos en confianza: cuando se establece ese juego, el resultado siempre es bueno“.

Debemos por otra parte hacer una diferenciación en el tipo de proyecto: “No es lo mismo una vivienda que un negocio. En el caso de un negocio nosotros asesoramos sobre las tendencias que hay, nos intentamos adelantar unos cinco años para que tenga esa ventaja sobre la competencia de su sector“, mientras que “Una casa es muy diferente, aunque sea una sola habitación, tienes tus fotos, tus recuerdos, objetos fetiche…”.  Siempre de una forma muy concreta, “Intentamos involucrar al cliente, si es un lector, tendré que hacerle una gran biblioteca, si te gusta la música, hay que pensar en la acústica… trabajamos conforme a los gustos del cliente, pero también intentamos enriquecer su vida“.

¡Ah! Un consejo para los no iniciados es que hablamos de un proceso hecho con rigor por profesionales que requiere su tiempo, así que desconfía de esos programas tan de moda actualmente en los que en un día se decide la decoración y en cuatro semanas tienes una casa nueva. El resultado del trabajo con Flop merecerá la pena, porque la excelencia está más a tu alcance de lo que imaginas.

 

SI NO LO SABÍAS, EL SHOWROOM TAMBIÉN ESTÁ ABIERTO PARA TI

¿Comprar muebles en un establecimiento que no los expone? Peter nos lo explica: “La tienda tradicional tiene unos costes que finalmente repercuten en el precio del producto. Nosotros trabajamos con nuestras marcas como su fuéramos una plataforma on line. Pones al cliente directamente en contacto con la fábrica y le conseguimos el máximo descuento”. Las ventajas son evidentes, con mejores precios que el de los establecimientos convencionales y con una garantía y servicio postventa que Flop! posee como prescriptor, algo que las  tiendas on line no tienen. Entre las nacionales y extranjeras, son una veintena de marcas  punteras que te ofrecen desde mobiliaro a iluminación pasando por un cocina a medida.

Otra característica fundamental está una fidelidad a los proveedores que se traduce en el mantenimiento de la calidad de cualquiera de los objetos del catálogo de marcas con la que Flop! trabaja .”Durante las crisis todo el mundo compraba réplicas”, algo que para Peter tiene unas consecuencias poco recomendables: son productos de menor calidad, sin garantías y caros.

Los estándares de calidad adoptados han propiciado una relación cercana y de confianza de Flop! con estas marcas que trajeron de forma pionera, como es el caso de las escandinavas.  Si tienes una necesidad o duda concreta puedes llamarlos o pasarte para establecer una cita y descubrirás, probablemente por primera vez, cómo te asesora un verdadero profesional del diseño.

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